Lo más lindo de esa casa

Fuiste

lo más lindo de esa casa.


Vinieron las moscas

cuando te fuiste.


Lo más lindo fuiste

de esa casa rancia y añeja

que prometió luz

cuando llegaste

y hasta el día en que te fuiste.


Descubrimos el ojo

de esa casa juntos,

desde la cama,

desde la siesta,

el estrecho ojo,

la ventana,

su párpado caído,

la persiana.


Fuiste

lo más lindo de esa casa,

todavía te miro, panza abajo,

leyéndome,

tu vestido de colores

fue

lo más lindo de esa casa.


De esa casa no fue difícil partir,

sucia y rancia,

dejarla atrás como una pesadilla,

como una pena

porque queda tu margarita en el cristal,

que irá muriendo, tu minúscula margarita,

tus nudos en la cuerda quedan en la triste casa.


Partir de esa casa no fue difícil

salvo por dejarte

dentro de ella.

Guillermo Imsteyf