Invitación

Te invito a contemplarnos

ciegos de toda cultura

dueños de nosotros mismos.


Que tus ojos no me atraviesen

como si toda luz acabase en mí

indiferentes a símbolos y voces.


No traigas más que el aliento

para vibrar en el aura vaporosa

de tu cristalino.


Te invito a sentarnos

sobre la misma cornisa del universo

del tuyo o del mío

y morir para siempre

ignorando que no es más

que un puñado de tiempo

a punto de verterse.

Guillermo Imsteyf